GERMAN TAIBO GONZALEZ



Germán Taibo es un caso singularísimo de precocidad.  A los diez años, residiendo en la República Argentina con sus padres, ya pinta al óleo sendos retratos de estos. Su vocación es irrevocable; sus disposiciones para la pintura revelan al superdotado. Lástima que la muerte prematura de Taibo, este excepcional pintor coruñés, de la coruñesisima calle de San Andrés (143) -  ocurriese cuando tan solo contaba treinta años de edad. Sospechamos fundadamente, no sólo por la obra prodigiosa que dejó, sino por el ímpetu creacional de su entusiasmo, que Germán Taibo sería hoy, de vivir, uno de los grandes pintores de talla Universal.


Estudió en Paris bajo la dirección de Julién en un momento, precisamente en que el impresionismo era plenamente aceptado como una liberación de la rigidez neoclásica. Como una huída del exaltado romanticismo posterior que había desencadenado la tragedia de "La Balsa de la Medusa".
Germán Taibo -puede apreciarse en toda su pintura-  acepta lo más noble y ennoblecido del impresionismo. Quizá el no haber recibido en su
formación otras influencias que las de su alumnado en Paris, le singularice de la mayoría de los pintores gallegos de su tiempo.


Germán Taibo no acepta ese neo-romanticismo, sus composiciones pictóricas por ello, son de una gran solidez, de un extraordinario dinamismo plástico. Obra seriamente construida -"Fuente de la Fábrica de Cerillas”, “Pinar de Elviña", "Souto de Elviña"- en la que todo es hondura y antitópico.
En ella se manifiesta el pintor serio, reflexivo y al margen de las enajenaciones sociales; estudioso y aprendiz con la misma tenacidad de un Cézanne. No es extraño por ello, que toda su obra no gallega - como los bellísimos desnudos, los cuadros alegóricos como “Pastoral" o "Muerte de Abel",  o los paisajes y marinas de la costa francesa del Mediterráneo todo en conjunto, insistimos- constituya la revelación de un gran pintor que supo acertar, para beber en ella el sagrado fermento del arte.

La pintura de Taibo es como un espejo en el que las refracciones se quedan detenidas. Es como un chispazo que tuviese la virtud de dejarnos perennemente el color de su luz. Un orden, en fin, en el que quedo la imprenta de equilibrio dibujistico.

Su paso estelar por la pintura quedó muy bien patentizado por multiplicidad de exposiciones nacionales y extranjeras; por esa merecidísima medalla de plata, concedida en París el año 1913- cuando solo contaba 24 años de edad- en el Salón de los Campos Elíseos,  premio por su Obra - de tierna resonancias virgilianas, de bucólico trascendentalismo - "La Pastoral". Pero más que nada por que podemos verlo todos los días a nuestro antojo, en los siete cuadros que adquirió el Ayuntamiento de La Coruña en el año 1920,  y que hoy, afortunadamente son la evidencia irrecusable del extraordinario pintor que fue el Coruñes Germán Taibo Gonzalez.

 Nació en el año 1889, en La Coruña, calle de San Andrés 143 y falleció en el año 1919, cuando contaba 30 años de edad..

 

Título:
Acantilado
Año de su creación:
1914
Técnica:
Óleo sobre lienzo
Medidas:
88 x 62,5cm.
Firmado:
Si
Enmarcado:
Si

 

Título:
Acantilado
Año de su creación:
1913
Técnica:
Óleo sobre lienzo
Medidas:
57 x 74 cm.
Firmado:
Si
Enmarcado:
Si

 

 
Título:
Acantilado
Año de su creación:
1914
Técnica:
Óleo sobre lienzo
Medidas:
98 x 68 cm.
Firmado:
Si
Enmarcado:
Si

 

 
     
GERMAN TAIBO